Viajando 001: Huatulco
De vez en cuando Osvaldo tiene ideas para salir a conocer el mundo. Él es una persona muy aventurera y con espíritu de viajero. Por otro lado yo soy una persona mucho más cuadrada en el que todas las mañanas hago una lista muy detallada de pendientes a cumplir en el día, principalmente laborales y mis quehaceres domésticos. Por lo que algo que me sorprende mucho de él es cómo en su mente es una idea muy sencilla de ejecutar: agarrar el coche y manejar 300 km para llegar a un lugar o tomar un vuelo y en 2 horas estar en otro. Hacer eso en mi mundo implica mucha organización logística, la cual en algunos momentos me pone nerviosa e incluso estresada, principalmente porque sé que tengo que interrumpir y reorganizar mis pendientes con una dinámica más. Sin embargo, parte de lo que quiero trabajar en mí es esa parte aprensiva a mi trabajo y mucho de lo que practico con estas dinámicas es no ponerlo como prioridad. Claro, no digo que siempre sea fácil y que siempre me salga, pero al final del día, después de una aventura así siempre me siento contenta de lo nuevo que conocí, comí y de las cosas que disfrutamos juntos; porque claro, cuando lleguemos a ser viejitos, ninguno de los 2 recordará aquel día en el que entregué un reporte más, pero sí recordaremos aquel vuelo donde pasamos junto a los volcanes, Popocatépetl e Iztaccíhuatl.
Llegando a Huatulco 14:57